En Extremadura Entiende estamos inmensamente orgullosas de comunicar la conclusión satisfactoria de nuestro programa «Raíces Libres: Prevención y Conciencia contra la Violencia de Género en el Mundo Rural». Este ambicioso plan de acción ha sido fundamental para combatir las violencias machistas en nuestra comunidad, desarrollado a lo largo de 2025 y gracias a la financiación concedida en el marco del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y gestionada a través de la Secretaría General de Igualdad y Conciliación de la Junta de Extremadura.
Nuestro programa se concibió como una respuesta necesaria a la invisibilidad y a la falta de recursos especializados que a menudo padecen los entornos rurales, operando bajo un enfoque transversal e intergeneracional que busca impactar en todos los puntos clave de la sociedad extremeña.
Una Intervención de Amplio Alcance en Nuestros Pueblos
El desarrollo de «Raíces Libres» nos ha permitido llevar la prevención directamente a los municipios de Cáceres y Badajoz, cubriendo desde la infancia hasta la edad avanzada y formando a profesionales esenciales.
En el ámbito de la infancia y la juventud, hemos desplegado una doble estrategia. Con el alumnado de Primaria, implementamos el taller “Descubre tu superpoder”, una actividad lúdica que utiliza piezas de Lego para fomentar la identificación temprana de actitudes sexistas y promover valores como la empatía y las masculinidades igualitarias. Para el alumnado de Secundaria, llevamos a cabo el taller “Crackeando la Masculinidad”, que utiliza el lenguaje juvenil (memes, Escape Room) para generar una reflexión crítica sobre los estereotipos de género y ayudarles a detectar la violencia machista en sus entornos cotidianos.


Un eje crucial del programa ha sido la lucha contra la violencia sexual normalizada. Para ello, lanzamos la campaña gráfica “No es normal, es violencia”, diseñada para sensibilizar a la población rural sobre formas sutiles y normalizadas de agresión, como el contacto físico sin consentimiento o los comentarios sexuales no solicitados, reforzando este mensaje con la entrega de la “Caja Tranquimachin” como recurso conceptual para promover el consentimiento y la educación emocional.
También nos centramos en el empoderamiento de las generaciones mayores. Con el taller “Sin edad para prevenir”, desarrollamos sesiones pioneras de musicoterapia con perspectiva de género en residencias, generando espacios de escucha y diálogo intergeneracional para que las mujeres mayores pudieran reflexionar sobre el machismo y los estereotipos que marcaron sus vidas.

Paralelamente, fortalecimos la red de agentes clave en el medio rural. Dotamos de herramientas al personal sanitario mediante la elaboración y distribución de materiales didácticos especializados bajo la acción “Que no se escape la señal”, buscando facilitar la identificación de señales de violencia machista en los consultorios. De manera similar, apoyamos al profesorado de Primaria con el kit de recursos pedagógicos y formación online de “Educar para prevenir”, ayudándoles a integrar la prevención de violencias en las aulas desde edades tempranas.

Finalmente, nuestro compromiso con la perspectiva de género en la política local se concretó con la elaboración de la guía “Cultura que cuida”, con el objetivo de dotar a los Ayuntamientos de criterios de buenas prácticas para programaciones culturales libres de estereotipos. Además, impulsamos el compromiso institucional con la acción “Visibles y protegidas”, abordando con los gobiernos locales la necesidad de impulsar campañas municipales específicas contra la violencia hacia mujeres LTBI+ desde una mirada interseccional.
Logros y Nuestro Compromiso con las «Raíces Libres»
La culminación de «Raíces Libres» representa un hito en nuestro trabajo. Hemos logrado establecer una red de prevención robusta y localizada, asegurando que los recursos y la información especializada lleguen allí donde más se necesitan: a los pequeños municipios. La importancia de este proyecto reside en su enfoque integral y pionero, ya que ha abordado la prevención en todos los ciclos vitales y ha capacitado a los profesionales clave para que Extremadura cuente con mejores herramientas de detección y respuesta.
Estamos seguras de que, gracias al apoyo del Pacto de Estado y la Secretaría de Igualdad y Conciliación, hemos sembrado «raíces libres» para un futuro más justo. Nuestro compromiso con la erradicación de todas las formas de violencias machistas y LGTBIfóbicas se renueva al ver el impacto positivo de estas acciones en nuestra comunidad





