En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la asociación lanza una campaña que denuncia la violencia estructural y la doble vulnerabilidad de las mujeres diversas en el entorno rural.
A las puertas de un nuevo 25 de noviembre, desde Extremadura Entiende alzamos la voz con una premisa clara y contundente que articula nuestra campaña anual: “No queremos ser valientes, queremos ser libres”. Con el apoyo institucional de la Diputación de Badajoz, presentamos una imagen que no solo busca la concienciación, sino que constituye un acto de denuncia política ante la violencia sistémica que sigue atenazando la vida de las mujeres.

El fin de la supervivencia como norma
Nuestra campaña de este año ataca directamente uno de los conceptos más normalizados por el patriarcado: la necesidad de que las mujeres seamos «valientes». Desde nuestra entidad, sostenemos que la valentía no es un valor a celebrar, sino el síntoma de una sociedad fallida. Exigir valentía a una mujer para caminar de noche, para visibilizar su orientación sexual o para denunciar una agresión, es desplazar la responsabilidad de la estructura opresora hacia la víctima.
Reivindicamos que la seguridad no puede ser un acto de coraje individual, sino un derecho garantizado. No queremos sobrevivir; queremos habitar el espacio público y privado con la plena soberanía de nuestros cuerpos y deseos.
Interseccionalidad y justicia territorial
Como mujeres LBTI, este 25N ponemos el foco en la intersección de las opresiones. La LGTBIfobia es machismo en su máxima expresión: una herramienta de control que castiga a quienes se salen de la norma heteropatriarcal. En Extremadura, esta realidad se vuelve especialmente compleja en nuestros pueblos.
A través de la etiqueta #FeminismoRural, denunciamos que la violencia en el entorno rural a menudo se ejerce desde el silencio y la falta de anonimato. Por ello, nuestra reivindicación es también territorial: exigimos recursos, protección y libertad real para todas las mujeres, independientemente de su código postal.
«Nuestra libertad no es negociable ni puede depender de nuestra resistencia. Exigimos una Extremadura donde la diversidad sea protegida y donde ninguna mujer, por ser lesbiana, trans o bisexual, tenga que elegir entre su identidad y su seguridad», declara la organización.
Llamamiento a la acción institucional
Desde Extremadura Entiende instamos a las administraciones públicas y a la sociedad civil a no caer en el simbolismo vacío. Este cartel, que muestra un grito de liberación frente al caos y la opresión, es un recordatorio de que:
- Las violencias machistas son una cuestión de Estado que requiere soluciones transversales.
- Es urgente integrar la perspectiva de diversidad en todos los protocolos de atención a víctimas.
- La lucha por la igualdad debe ser inclusiva, reconociendo que no seremos libres hasta que todas, en nuestra diversidad, lo seamos.
Este 25 de noviembre, Extremadura Entiende estará presente en las calles, recordando a las que ya no están y luchando por las que estamos. Porque nos queremos vivas, libres y diversas.





