
El impacto del programa «Oficina integral para víctimas por LGTBIfobia y sus familias. Forjando Resiliencia y Previniendo Odio» ha sido profundo y multidimensional, logrando transformar la realidad de muchas personas del colectivo en Extremadura a través de una inversión de 75.000,00 €.
Como responsable, puedo destacar que este éxito ha sido posible gracias a la financiación y el respaldo de la Secretaría General de Igualdad y Conciliación de la Junta de Extremadura.
A continuación, detallo las áreas donde el impacto ha sido más significativo:
Transformación Personal y Bienestar
- Recuperación emocional: Un total de 93 personas recibieron atención psicológica individualizada para trabajar secuelas derivadas del rechazo y la violencia.
- Seguridad jurídica: Se atendieron 31 consultas legales, lo que permitió acompañar y derivar 17 casos críticos de delitos de odio o discriminación, reduciendo la indefensión de las víctimas.
- Empoderamiento familiar: El apoyo a 9 mujeres en el programa de «Familias Visibles» fortaleció la protección de modelos familiares diversos frente a la discriminación institucional.
Alcance Social y Educativo
- Sensibilización juvenil: A pesar de que la meta inicial era de 160 participantes, logramos impactar directamente en 112 estudiantes a través de talleres preventivos en centros educativos.
- Capacitación técnica: Formamos a 31 profesionales de diversas entidades sociales, mejorando su capacidad para aplicar la legislación LGTBI+ vigente en su intervención diaria.
- Conciencia ciudadana: Nuestras campañas de visibilización digital alcanzaron a unas 750 personas, combatiendo activamente los discursos de odio en la región.
Impacto Territorial y Red de Apoyo
- Equidad territorial: El programa no se limitó a las grandes urbes; llevamos recursos especializados a municipios rurales como Moheda de Gata, Magacela, Talaveruela de la Vera y Torremocha, garantizando que el código postal no fuera una barrera para los derechos.
- Alianzas estratégicas: Consolidamos una red de trabajo con actores clave como el IMEX, las Fiscalías de Delitos de Odio, los sindicatos CCOO, UGT y USO, y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
En definitiva, este programa ha permitido detectar nuevas necesidades y ha demostrado que existe una demanda creciente de espacios seguros y especializados en diversidad sexual y de género en toda Extremadura




